domingo, 20 de marzo de 2011

Aprender para ganar

El equipo de 1ª Autonómica Masculino del Grupo 76 Al-kasar afronta la 2ª Vuelta de la 2ª Fase con un balance negativo en la clasificación, resultado de 4 derrotas consecutivas que obligan al equipo alcazareño a ponerse las pilas en esta recta final de temporada regular para asegurarse una buena plaza de PlayOffs. El conjunto de Alcázar ha sufrido un bajón en juego y resultados desde Febrero. Venía de cerrar la 1ª Fase con 3 victorias consecutivas, a las que se sumó la lograda en casa ante Manzanares en el inicio de la 2ª Fase, un rédito que los del G76 Al-kasar han echado a perder en las últimas semanas. La competición ha entrado en su fase decisiva y es ahora donde no sólo es clave la capacidad de cada equipo sino también su experiencia.

El nuestro es un conjunto muy joven, no se puede decir que inexperto, pero sí con mucho por aprender aún. Tanto en el banquillo como en la plantilla se está echando en falta la veteranía que necesita un equipo para afrontar con éxito esta decisiva fase final del campeonato. Paco Romero afronta su segundo año como entrenador senior con el reto de, al menos, igualar su buen primer año, el pasado, en el que logró la Copa Federación y meter al equipo en PlayOff. El primero es un título que este año se escapó, pero por el que se luchó en la final. Y el de estar en PlayOff es un logro casi asegurado, así que podemos decir que el equipo va en buena línea. El problema es que esta línea empieza a desdibujarse cuando debería señalarse con más fuerza.

Como hiciera el año pasado con Hugo, Paco debe encontrar en su equipo un referente que marque las diferencias, un caballo de batalla en el que Samir debe ser la clave. El jugador mozambiqueño aún no ha desplegado su potencial y debe justificar la salida de Jesús Vela. Estoy seguro de que lo hará, Samir ha demostrado que puede ser un buen jugador en Leb Plata y convencido estoy de que será determinante en 1ª Autonómica. Soy consciente de que Paco está trabajando para que Samir se adapte a lo que pide de él y a lo que el equipo necesita. Tiempo al tiempo, es cuestión de esperar. Mientras, es Chule quien está dando ese paso al frente que el G76 Al-kasar necesita. El problema es que éste es un deporte de equipo y es el equipo el que debe hacer bueno el trabajo de los entrenadores.

El equipo no puede fallar las canastas fáciles que está fallando, ni concedérselas a sus rivales. Los nuestros están acusando la juventud, de la que antes hablaba, en lugar de aprovechar ese factor como una ventaja. El cuerpo técnico y la plantilla deben buscar la fórmula para aprender de sus errores, que es la experiencia que se echa en falta, y explotar sus cualidades. Somos un equipo que si se pone las pilas puede ser muy correoso en defensa, y un conjunto que puede hacer mucho daño a la contra. Sin embargo, nuestra defensa está dejando muchos espacios, los mismos que luego nos cuesta encontrar en ataque estático. No es cuestión de exigir a quien juega por diversión y en sus ratos libres, sino de hacerles ver sus posibilidades. Este equipo aún tiene recorrido, y es la experiencia que viva ahora la que le hará ver que los que ganan son los que se imponen. Es lo que necesita este equipo: imponerse, sacar el carácter que demuestran jugadores como Chule y hacerse respetar en el campo, buscando las mejores opciones con la confianza de atreverte a intentarlo y conseguirlo.